10 propuestas para construir la autoestima

Siempre se ha dicho, aunque para muchos sea un tópico, que la autoestima es la base para solucionar nuestros problemas. Desde los más pequeños hasta los más ancianos distinguimos ese término que hace referencia al estado anímico de una persona, y durante toda nuestra vida una de las tareas principales es ejercitarlo al máximo, cueste lo que cueste.

Autoestima

Autoestima. Fuente: pixabay.com

Si tenemos un problema, además de pedir ayuda, lo mejor que podemos hacer es recurrir a nuestra autoestima, a nuestra escala de valores. Eso sí, también depende del problema que se tenga. Una persona que tenga una autoestima bastante elevada siempre saldrá a flote más fácilmente con los obstáculos que le ponga el día a día. Una persona que no cede bajo presiones es una persona más tenaz, más segura y más libre, y a los hechos me remito: cuando mejor nos sentimos con nosotros mismos es un momento en el que nos queremos más, y obtenemos mejores resultados. Con ello, nos hacemos unos individuos más exigentes y cada vez nos ponemos unas metas más complicadas, y por supuesto, luchamos por lo que más queremos. No hay quién nos pare, y eso es síntoma de buena salud psíquica.

Una psicóloga española llamada Silvia Congost, sentencia: “Los seres humanos tenemos un radar que siempre busca confirmar lo que pensamos. Si nos sentimos mal, los buenos momentos del día pasarán desapercibidos y nos centraremos sólo en lo malo para confirmar así lo que estamos pensando y cómo nos estamos sintiendo”. Por este motivo, es imprescindible tener un buen concepto de nosotros mismos y una buena imagen de uno, a fin de cuentas, una buena autoestima. Esta idea, además, incide en nuestra salud mental principalmente, pero también en la física puesto a que las personas decaídas y pesimistas tendrán peor aspecto.

Olga Castanyer declara sin rodeos: “La autoestima es la base de nuestra existencia”. Todos los seres humanos, por muy mal o bien que les vaya, tenemos un mínimo de apreciación por nosotros mismos. Si no fuese así, seríamos incapaces de defendernos, de ponernos en nuestro sitio en momentos de trifulca, ni tan siquiera sobrevivir.

Los directores del Instituto de Psicología y Desarrollo Personal (Psicode) comentan que “la autoestima es a la salud lo que a la respiración es a la salud física”.

En uno de los momentos de la vida donde la autoestima se ve de forma exacerbada es en la interpretación de las cosas. O en situaciones como la ruptura con tu pareja, el despido de un trabajo o el conflicto con un amigo. En este sentido, la autoestima de cada persona se verá perjudicada más o menos dependiendo de la interpretación del individuo en dicha situación.

Por otro lado, la autoestima empieza a edificarse desde cuando somos pequeños. La base de nuestro estado emocional se va aprendiendo y adquiriendo mediante nuestros padres y educadores, hasta que nos vamos haciendo mayores que empezamos a defendernos nosotros solos. Los padres deben reconocer los logros de los niños, insistirlos que tiene que mejorar, que no se conforme, que siempre hay que progresar, a los niños hay que motivarles.

Desde niños construyendo

Desde niños construyendo. Fuente abc.com.py

Del mismo modo, no se puede caer en la sobreprotección de un hijo, puesto a que hay que dejar a los niños que, poco a poco, se vayan viendo independientes y capaces de “caminar”solos. La cuestión es que toda persona, tarde o temprano, debe ser autómata. Así pues, Silvia Congost concluye diciendo que hay que permitir a los hijos que se equivoquen porque ahí está la esencia del verdadero aprendizaje.

Lectura recomendada acerca de la autoestima

Lectura recomendada acerca de la autoestima. Fuente: flickr.es. Raúl Ballarta Mayo

Para finalizar, ¡he aquí las 10 claves para encauzar una autoestima, al menos, aceptable!

  1. Aprender a valorar nuestra forma de ser.

  2. Aceptar que todos cometemos errores.

  3. Quitarse las barreras de todo aquello que nos hemos creído que somos incapaces de hacer, ¡hay que intentarlo!

  4. Ser independiente

  5. Proponerse nuestros retos, ya sean pasionales o para sobrevivir

  6. No olvidarse de los buenos éxitos que hemos alcanzado.

  7. Aceptar ciertas críticas de los demás como aprendizaje, no como humillación.

  8. Creer en nuestros deseos y sueños, ¿por qué no? No tenemos nada que perder.

  9. No machacarnos con “historias pendientes”.

  10. No complicarnos la vida nunca, siempre hay que conseguir hacer aquellas cosas que nos hagan sentir bien.

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